«Que sea divertida»

Que si cenas de empresa, que si reuniones de amigos... ¿y con quién se quedan los niños? ¡Ah! Siempre puedes llamar a la oveja canguro.

No te preocupes, practica una crianza muuuy especial (¡y eso que no es vaca!). ¿Que el niño quiere ir a la calle? Ella dice: «Veeeee». ¿Que quiere ir en avión? «Veeee». Bueno, puede que diga «beee», pero ¿no suena igual? Y, claro, luego pasa lo que pasa. ¡Nada malo! Solo un montón de emocionantes aventuras. Además, con un poco de ayuda, quizá estén de vuelta a tiempo para cuando los adultos vuelvan de cenar.

«Teo se puso el pijama. Era de lana. La oveja sonrió. (La lana era el pelo de una prima lejana)». Y aquí no ha pasado nada, como en 'Donde viven los monstruos'.

Cuando me pidieron esta historia, me dieron un único requisito: «que fuera divertida». ¿No es maravilloso? Ah, y que fuera fácil de leer a partir de 5 años (va en letra de imprenta). Creo que conseguí las dos cosas. Al menos, yo me divertí mucho escribiéndola.

Al final del libro, hay una guía para acompañar en la lectura y unos consejos para la familia. Uno de ellos es «Leer y mirar». ¡Hay mucho que ver en las ilustraciones de Mattia Cerato! ¡Hasta se cuela un gato!

Felices relatos…

¡y felices cenas!

 

2 de diciembre de 2

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Yo escribo.
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